Primera visita al ginecólogo … ¿cuándo?

Es frecuente que cuando se plantea por primera la idea de acudir al ginecólogo las dudas y miedos nos hagan dejarlo para otro momento, retrasando una y otra vez la primera revisión ginecológica.

Debes saber que esto es totalmente normal, y que no debes preocuparte. Todas nos sentimos incómodas al pensar en qué tipo de preguntas nos pueden hace, si debemos ir acompañadas o no, si será una mujer, o en qué consistirá la exploración, entre otras cosas. 

Vamos a intentar solucionar algunas de estas dudas, y hacer que acudir al ginecólogo no sea algo que te cause un dolor de cabeza los días anteriores. 

¿Cuándo acudir al ginecólogo?

En primer lugar, al ginecólogo hay que ir siempre que se necesite porque se tenga algún problema relacionado con la regla, la sexualidad, el embarazo, la fertilidad o la menopausia, por ejemplo.  

En condiciones normales, no hay una edad concreta para acudir al ginecólogo. Las revisiones protocolarias son a partir de la realización de la citología para el cribado del cáncer de cérvix, que habitualmente es en torno a los 25 años.

A parte de por las revisiones “obligatorias” y las que están relacionadas con alguna patología, el ginecólogo también puede asesorarte en ocasiones, por ejemplo sobre los diversos métodos anticonceptivos, prescribiéndole el más adecuada según su edad, características, necesidades y preferencias, teniendo en cuenta su estilo de vida; además de indicándole su correcta utilización, previniendo así un embarazo no deseado o la transmisión de una enfermedad de transmisión sexual.  

¿Debo hacerlo acompañada?

Esta decisión es totalmente personal. A muchas mujeres les da vergüenza y les preocupa tener que responder según qué preguntas delante de alguien, o tener que hacérselas al ginecólogo o ginecóloga en cuestión. Lo importante es saber que es mejor ir sola que ir con alguien que te haga sentir incomoda o incluso ocultar información.

Debes estar tranquila porque lo que se hable en la consulta médica es totalmente confidencial, nadie  tiene acceso a esa información sin tu consentimiento si eres mayor de edad.

¿Qué me van a preguntar?

Alguna de las cuestiones que pueden plantear son:

  • A qué edad tuviste tu primera regla.
  • Cuánto tiempo transcurre entre periodos.
  • Si tus pérdidas son suaves, medias o abundantes.
  • Si usas compresas, tampones o ambos.
  • En qué día empezó tu último periodo.
  • Si tienes relaciones sexuales.
  • Si las tienes, la edad en que las iniciaste, el número de parejas que has tenido, si tienes en la actualidad pareja estable y el método anticonceptivo que usas.
  • Si has estado embarazada.
  • Si en tu familia hay antecedentes de enfermedades graves.
  • Enfermedades que han padecido tus padres y hermanos.
  • Si tú has padecido enfermedades graves en general.
  • Si te han operado.
  • Si tienes alergia a algún medicamento.

¿En qué consiste la exploración?

Esta pregunta es una de la que más preocupa. Lo principal: no te asustes, porque no es dolorosa, dura solamente unos minutos, y se realiza en unas camillas especialmente preparadas para ello. Es cierto que es una situación incómoda, pero piensa que los médicos están acostumbrados y son profesionales.

Lo primero que te harán será un examen genital, con ayuda de un aparato llamado “espéculo”, que se introduce a través de la vagina, permitiendo observar el cuello del útero y hacer una toma superficial para citología. En esta prueba no es dolorosa, pero los nervios y el miedo pueden hacer que la vagina se contraiga y entonces sí puede ser molesto, por eso es importante intentar estar lo más relajada posible. 

Normalmente se hace además una ecografía vaginal y una exploración mamaria.

Se pueden hacer más o menos pruebas según el caso. Por ejemplo, si no se han tenido relaciones sexuales, no se hace la exploración vaginal, o si el problema es solo de mama, la exploración puede ser solo mamaria.

¿Ginecólogo o ginecóloga?

El género no tiene porqué angustiarnos, pues todos tiene la misma formación. De todas formas, tenemos opción de escoger, tanto a través de la Seguridad Social como por mutua privada.

¿Cuándo volver a asistir a una cita ginecológica?

Una vez que comenzamos a mantener relaciones sexuales debemos ir al ginecólogo, como mínimo, una vez cada dos años, aprovechando dicha consulta para hacernos una citología para prevenir cualquier enfermedad ginecológica.

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